Donde el viento nos lleve: El método D`Hont

miércoles, 12 de marzo de 2008

El método D`Hont

Seguro que a estas alturas ya estás cansado de oir cosas como "tsunami bipartidista", o el método D`Hont es muy injusto con izquierda unida....

Y es que en este país, la culpa siempre es de alguien y nunca propia. El señor Lamazares (Gaspy para los amigos) además de cargarse a la izquierda española con su nefasta gestión arremete ahora contra todo lo que se mueva.
En un alarde de falta de talante democrático, critica el bipartidismo, sin pararse a pensar que el bipartidismo se va generando a lo largo de los años por deseo y elección de los españoles. Deseo que venimos reafirmando con el acto libre de nuestro voto. ...pero supongo que eso a Llamazares le incomoda... el sabrá porqué.
Eso si, ahora en plan reponsable y consecuente dice que no se presentará a la reelección. Impresionante.
Lo cierto es que este señor debería haber dimitido hace ya una legislatura... pero el sillón es lo que tiene. Ahora tampoco dimite, lo aplaza al congreso del partido. En este país deberíamos abolir la palabra dimitir.
Aqui no dimite nadie!

Pero volvamos al origen:
¿perjudica el método D'Hont a izquierda unida o a los partidos minoritarios?
La respuesta a la gallega: Depende.
En Soitu nos lo explican a la perfección en dos post dedicados uno a los resultados electorales y el otro al método de asignación de escaños. Son dos post muy completos y merece la pena leérselos al detalle. (incluso nos aconsejan un simulador D'Hont!!
Realmente Izquierda unida parece ser la formación más perjudicada con el método actual y es algo que deberíamos mejorar.
Pero no olvidemos que el método D'Hont, no es más que un sistema matemático que se creó para hacer reparticiones proporcionales de una manera justa.

...y que quereis que os diga... está muy, muy feo jugar bajo unas reglas conocidas... y cuando pierdes de manera estrepitosa lloriquear... "es que las reglas son injustaaaaas"
Con Calimero tenía su gracia, pero en política no.

4 comentarios:

Mercedes dijo...

Consideraciones opinables:
1. el sistema electoral vigente beneficia a los partidos nacionalistas, así ha sido desde sus orígenes, porque interesaba desde sus orígenes, haya por el año 77. Y si no que se lo pregunten a Rosa Díez.
2. A los dirigentes políticos se les debe exigir responsabilidad profesional, como a cualquier "directivo". Hoy por hoy, trabajes donde trabajes, si tienes un cargo directivo y fracasas rotundamente en los objetivos a conseguir, eres el principal responsable, así que simple y llanamente te ponen de patitas en la calle, abandonas el cargo. Esto es profesionalidad, es decir, responsabilizarse de la dirección con sus consecuencias. Y es legitimamente aplicable a Llamazares, a Rajoy, a Carod y Puigcercos y me atrevo a decir que, si ZP hubiera perdido las elecciones también hubiera desaparecido del mapa socialista, por lo menos como candidato a la presidencia.

Y la última consideración sobre el 9-M, el Pp ha fracasado de su objetivo, aunque haya mejorado los resultados, y en mi opinión, los errores fundamentalmente están en la estrategia de comunicación. Esto me daría para mucho... quizá un post en "el bunker"

Mercedes dijo...

Para los politiqueros, sobre el tema Pp, igual os interesa un post publicado en el blog Periodismo Económico, en la que el autor, que lleva años trabajando en análisis de campañas, realiza una "porra" interesante, sobre lo que podría suceder, y creo yo que sucedió, el pasado 9-M. Aquí dejo el link http://periodismoeconomico.blogspot.com/2008/03/apuntes-sobre-la-campaa.html

Carlos dijo...

A mi Gaspy hablando del tiempo (tsunami) me ha parecido graciosísimo.
Ya menos gracioso me parece que a pesar de su fracaso no ha devuelto su acta de diputado ni dimitido, esto es coherencia e integridad.

El Capitán. dijo...

...lo del Tsunami bipartidista ha tenido incluso sus repercusiones en las costas españolas, con olas gigantes asolando nuestras ciudades...
...lo de devolver el acta de diputado, y renunciar a la poltrona, ...directamente en este país no se lo plantea NADIE.