Donde el viento nos lleve: Vino Ecológico

martes, 26 de febrero de 2008

Vino Ecológico

Hasta ahora nunca he hablado de los vinos ecológicos. Y no lo he hecho por que creo que es una denominación poco afortunada. Personalmente me gusta mucho más el concepto de Vinos bio-dinámicos, frente a la acepción de ecológicos. Supongo que tiene mucho que ver con mi escepticismo sobre el uso del término ecológico para cualquier producto comercializado.

...Pero bueno, más allá de suspicacias personales, hoy voy a hablar de Vinos Ecológicos.
Ayer por la noche leía una noticia en en Wine business international que me resultó muy interesante.
Me resultó interesante porque une dos de mis pasiones a estas alturas más que conocidas: Vinos y Veleros.


La noticia en cuestión habla de una propuesta de los bodegueros del Langedoc, para enviar vinos a Irlanda en barcos de vela, para evitar la contaminación que supone la utilización de un buque moderno.
Como reza la noticia, será la primera vez desde el año 1800 que se realiza una entrega de este tipo, y el primer barco llegará a las costas de Irlanda el próximo mes.

La idea originaria de la Compañía de transporte marítimo a vela me gusta además por el primer buque elegido:
El Belem.
El Belen es el último de los grandes veleros construidos en Francia a finales del siglo 19. Construido como mercante, se dedicaba a transportar cacao desde el Brasil, hasta que los buques de vapor y diesel lo condenaron a estar atracado en puerto.

Desde entonces el Belem, ha sufrido muchos cambios; una completa remodelación que le añadió un motor diesel, ...y una nueva vida como Fundación dedicada a fomentar los valores marineros.
El Belem ofrece algo que yo personalmente estuve barajando hace ya 4 años. La posibilidad de enrolarse como marinero, por un periodo de varias semanas.
...finalmente me quede en tierra (lo mio es una condena), pero el Belem sigue ofreciendo diferentes programas de formación que resultan de lo más interesante.

En esta foto de Philip Plisson (uno de los mejores fotografos marinos) podemos ver al Belem en plena arfada. ¿a quien no le gustaría estar en esa cubierta, entre el ruido del viento y los rociones de mar?
Volviendo a la idea original, me parece una propuesta sorprendente e incluso romántica. Volver más de un siglo hacia atrás con el objeto de mejorar nuestro planeta.
...Pero seamos realistas: ¿podemos (en este caso) hablar realmente de vinos ecológicos? ¿Que coste supone este tipo de transporte? ¿Que precios tendrán estos vinos?
Demasiadas incógnitas. Finalmente, supongo que todo quedará en un poco de márketing y mucha publicidad.
Al final la realidad es tozuda, y esos vinos tendrán que enfrentarse a una ley de mercado implacable: La competitividad.
¿Que pasará cuando esos vinos no se hagan un hueco en el mercado irlandés por su excesivo coste? ...el tiempo lo dirá.

1 comentario:

Carlos dijo...

Esta historia viene a consecuencia del concepto "Carbon Print" o huella carbónica que analiza la contaminación que se produce para llevar el producto al mercado. Especialemtne en Gran Bretaña e Irlanda se utiliza como Marketing de la distribuidora que vende el producto el de exigir un menor impacto o "carbon print". Personalmente y algunos colegas ingleses piensan que es una moda muy peligrosa y que puede volverse a las exportaciones masivas de granel a UK para su embotellado (se reduce toneladas de contaminacion si no envías el vidrio)y por tanto a calidades muy mediocres en el mercado final.
Personalmente creo que no será para tanto pero la demagogia, como vemos, no es patrimonio de los politicos nacionales... es un arma comercial sino que se lo digan a Al Gore.